18 de julio de 2017

POSICIÓN DE ANIDA SOBRE LAS EXPLOTACIONES PORCINAS DEL MONTE ARABÍ Y MORATILLAS




Ante la noticia de la instalación, por parte del Grupo Fuertes, propietario de EL POZO, de una explotación ganadera porcina en término de Montealegre, en las inmediaciones del Monte Arabí, recientemente declarado Monumento Natural, la Asociación Naturalista para la Investigación y Defensa del Altiplano (ANIDA) desea mostrar su posición sobre el asunto, así como aclarar ciertos puntos y plantear algunas cuestiones.

En primer lugar, hacer saber a los ciudadanos de Yecla que no fue hasta el consejo sectorial de 14 de marzo de 2017 cuando tuvimos confirmación oficial de este proyecto, ante una pregunta efectuada por esta asociación al Sr. Concejal de Medio Ambiente, D. Pedro Romero. Si tal era el interés del Sr. Alcalde y de su equipo de gobierno por oponerse al citado proyecto, como así manifiestan con tanta vehemencia en un reciente comunicado institucional, ¿por qué no se puso en conocimiento de todos los yeclanos el 23 de junio de 2016, que es cuando se abrió el período de exposición pública? ANIDA hubiera colaborado gustosamente en la redacción de las alegaciones oportunas, como lleva haciendo desde hace 32 años en defensa del medio ambiente. Por desgracia, el oscurantismo y la falta de transparencia han prevalecido, hasta el punto de que muchos ciudadanos (incluidos los vecinos más directamente afectados) no han tenido constancia hasta hace escasos días.

En segundo lugar, consideramos que la mencionada explotación porcina aledaña al Monte Arabí, con capacidad para 16.200 lechones, supondría un gravísimo atentado medioambiental, no solo hacia el propio Arabí sino sobre un amplio entorno, con un impacto ambiental incalculable sobre el medio natural de la zona:

        Los excrementos de los animales, denominados purines, serán almacenados en balsas con capacidad de hasta 10.400 metros cúbicos; y el estiércol, una vez desecado, será esparcido por las parcelas aledañas, convirtiendo en irrespirable la atmósfera en muchos kilómetros a la redonda, incluido el Monte Arabí, Monumento Natural y lugar Patrimonio de la Humanidad por sus pinturas rupestres. Un entorno de incalculable valor natural, arqueológico, cultural y sentimental para los yeclanos y para cualquiera que lo haya visitado alguna vez.

        A ello se debe añadir el pernicioso efecto que sobre las aguas subterráneas y superficiales tendría el vertido de estos residuos, pues bajo los terrenos donde se pretende ubicar la granja se sitúa uno de los principales acuíferos de la zona, que se verá prontamente contaminado. Además, como no se han acometido medidas al respecto, cualquier episodio de lluvias torrenciales podrá tener como consecuencia el vertido de purines a la propia Cañada del Pulpillo, pudiendo llegar éstos incluso al casco urbano de Yecla.

        Por otro lado, la elevada demanda de recursos hídricos que una explotación como esta requiere no hará sino menguar la ya de por sí mermada situación de nuestros acuíferos, comprometiendo el futuro y la viabilidad de nuestra comarca.

        Otros impactos detectados en granjas porcinas de esta entidad, y que sin duda aparecerán de llevarse a cabo el proyecto, son la aparición de moscas y demás fauna asociada a la ganadería intensiva, la contaminación acústica o los sólidos en suspensión por la extensión del estiércol, entre otros muchos.

En tercer lugar, y desde un punto de vista socioeconómico, nos gustaría plantear a la sociedad yeclana las siguientes cuestiones: ¿Por qué el Grupo Fuertes, empresa propietaria de EL POZO, ha escogido esta ubicación para su explotación, estando su sede en Alhama, a más de 130 km. de distancia? ¿En qué medida va esta granja de cerdos a contribuir a la economía local? ¿Por qué los puestos de trabajo se quedan en el Valle del Guadalentín y los residuos terminan a escasos metros del Monte Arabí? ¿Es este el papel que nos ha tocado jugar en el marco de la economía murciana?

En cuarto lugar, quisiéramos dejar constancia de que existe otro proyecto de explotación porcina en trámite, esta vez en término municipal de Yecla, concretamente en la zona de Las Moratillas, ante lo cual no queda más remedio que plantearse las siguientes preguntas: ¿Siendo los impactos ambientales de la misma índole que los de la granja aledaña al Monte Arabí, qué alegaciones han efectuado el Ayto. de Yecla o la Dirección General del Medio Natural a este proyecto? ¿Siguiendo el proceder utilizado por el Sr. Alcalde en nombre del Equipo de Gobierno, a quién se ha de culpar en esta ocasión?

Teniendo en cuenta que el propio avance del Plan General de Ordenación Urbana, en su estudio de impacto territorial, recoge textualmente que las Moratillas es una “zona vulnerable a contaminación de aguas subterráneas por la existencia de suelos de alta permeabilidad”. Que las Directrices del Plan de Ordenación Territorial de la Comarca del Altiplano prevén “que la zona sea destinada a reforestación con el objetivo de asegurar la continuidad de las franjas forestales”. Y que dicho suelo “queda calificado como Suelo No Urbanizable de Interés Paisajístico Agrario (SNUPP-IPA)”, además de constar “Las Moratillas” en el Mapa Ecológico de Yecla como Lugar de Interés Ambiental nº3. ¿Cómo puede el Sr. Concejal de Medio Ambiente asegurar que “la diferencia es que aquí no se va a perjudicar a nadie, ni a vecinos ni a espacios naturales que requieren especial conservación”? ¿De qué sirve la redacción de documentos que simplemente quedan en papel mojado?

En quinto lugar, consideramos que estas explotaciones se enmarcan dentro de lo que se ha venido en denominar la “burbuja porcina española”. Una proliferación masiva de granjas de cerdos que ha convertido nuestro país en el principal productor de la UE y tercero a nivel mundial, en gran medida gracias a la laxitud de la legislación ambiental en lo que atañe al abuso de antibióticos o a la gestión de sus residuos. ¿Cómo se puede explicar que un ganadero extensivo tradicional, propietario de acaso un centenar de cabezas de ganado ovino o caprino, deba pasar por exhaustivos controles para llevar a cabo su actividad, y al mismo tiempo instalaciones porcinas intensivas de millares de cabezas ni siquiera requieran de una evaluación de impacto ambiental? ¿Sabían que el 41% de los acuíferos de Cataluña están contaminados por nitratos, y en 147 de sus municipios el agua ha dejado de ser potable? ¿Cuánto queda para que eso ocurra en un municipio como Yecla, que se abastece exclusivamente de aguas subterráneas?

Por último, este fenómeno de reciente aparición no hace sino sumarse a un gravísimo problema que lleva algunos años amenazando y afectando seriamente al término municipal de Yecla, como es la proliferación de explotaciones hortofrutícolas intensivas. A menudo se trata de empresas foráneas (muchas de ellas son las mismas que han arruinado un paraíso natural como el Mar Menor) que se instalan en nuestra comarca, lejos de sus puntos de origen, en busca de agua y de un “marco favorable” donde desarrollar su actividad. Es este un modelo depredador de los recursos naturales que, con la connivencia o la inacción de las distintas administraciones nacionales, regionales y locales, está provocando una profunda transformación del paisaje rural yeclano, sobreexplotando y contaminando los acuíferos de los que bebemos y comprometiendo además la viabilidad de nuestra capacidad para abastecernos de recursos hídricos en el futuro, con gravísimas consecuencias igualmente para la biodiversidad.

Creemos estar ante una encrucijada nunca antes vista en lo que respecta al modelo de territorio que deseamos para nuestra tierra, la que heredamos de nuestros padres y abuelos. De la capacidad de los ciudadanos de Yecla para movilizarse y actuar en defensa de sus propios intereses depende que nuestro medio rural consiga la tan ansiada sostenibilidad en lo que atañe a la gestión y protección de los recursos naturales.


2 comentarios:

  1. Anónimo7:26 a. m.

    En un momento dado, los Agentes Medioambientales de Almansa, fueron a Yecla y hablaron con Lxs Técnicos de Medioambiente y estxs,les dijeron " que informarián a ANIDA ". Algo anormal se a dado, en todo este silencio.

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  2. Anónimo10:16 a. m.

    Es intolerable, la granja proyectada en las Moratillas esta ya casi mas de un año gestionando la apertura y ahora gracias a que la del monte Arabi se ha destapado nos enteramos de esta que la tenemos en nuestra misma ciudad, no podemos permitir que estas empresas monten sus vertederos en Yecla.

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