8 de febrero de 2008

Jardín botánico de Yecla: crónica de sus siete últimos años

Voluntarios de la campaña "Recuperar los bosques" en el Taller práctico de técnicas de vivero y plantación realizado en el Jardín Botánico en noviembre de 2001. Foto: M. Puche)

Artículo publicado en el nº 17 de la revista de naturaleza y medio ambiente ATHENE, Eeditada por ANIDA, noviembre de 2007

JARDÍN BOTÁNICO:
CRÓNICA DE SUS SIETE ÚLTIMOS AÑOS

José Pujante López
Ex-coordinador

Con estas palabras quiero rendir un sincero homenaje a todas las personas que desinteresadamente decidieron implicarse junto a nosotros en el apasionante proyecto de rehabilitar el único jardín botánico existente en Yecla y a la vez dejar constancia escrita en esta publicación del hecho de que nuestra ciudad en ciertos momentos de su historia tuvo un pequeño Jardín Botánico y que hubo unas personas interesadas en rehabilitarlo para fines educativos y para un mejor conocimiento de los ciudadanos sobre nuestra biodiversidad
A la vez quisiera recordar y explicar el porqué la ineptitud y falta de interés de nuestros gobernantes dio al traste con este proyecto.
Para empezar con esta crónica debemos de recordar cuál fue el origen de este espacio y por qué albergaba estas plantas tan peculiares.
Este jardín se comenzó durante la primera legislatura de la democracia en Yecla siendo alcalde de nuestra ciudad D. Francisco Guillén Castaño. Sabemos que fue una iniciativa de dos profesores de EGB: D. Roque Martínez Abellán y D. Antonio Conesa Álvarez. Fue creado en 1983 como Vivero Municipal Escolar, siendo avalado y subvencionado por el entonces concejal de educación D. Antonio Galván Olivares. La considero una brillante idea, el hecho de crear un espacio verde dentro de una zona con las tierras más fértiles de Yecla, creando un espacio educativo y divulgativo con la mayor variedad botánica de toda nuestra ciudad, plantando una cantidad bastante amplia de árboles y arbustos, algunas muy escasas o raras de ver en nuestro término municipal como son: el algarrobo, el tejo, el pinsapo, el pino resinero, el alcornoque etc. Su crecimiento fue rápido por la gran calidad de esas tierras y porque algunos ejemplares disponían de goteos.
No sabemos cuanto tiempo se estuvo actuando sobre este jardín, el caso es que se quedó en el olvido, se valló y se cerró. En años posteriores fue usado como una especie de almacén de jardinería del Ayuntamiento y poco más
A pesar de que los cuidados fueron mínimos en el año 2001 fecha del comienzo de nuestro proyecto en este jardín, nos encontramos unos ejemplares de un tamaño considerable y con una salud bastante aceptable, lo cual nos hizo ser muy optimistas en se rehabilitación.

Desarrollo del proyecto de rehabilitación.
En noviembre del año 2001 esta asociación desarrolló la campaña medioambiental denominada “Recuperar los Bosques”, enmarcada dentro del programa Volcam de la Caja de Ahorros del Mediterráneo y financiada por esta entidad y por el Ayuntamiento de Yecla
Esta campaña se dividió en cuatro partes:
Una primera parte formativa con dos conferencias y dos itinerarios didácticos por la Sierra de Salinas, una segunda parte consistente en la creación de un vivero con la recogida y siembra de semillas para cultivar plantas autóctonas que usaríamos en futuras repoblaciones forestales, que ubicamos en un pequeño espacio del jardín botánico. La tercera parte fue crear un equipo de voluntarios cuyo objetivo rehabilitar y mejorar el jardín botánico para su posterior apertura al público y a los colegios y por último la cuarta parte de esta campaña consistió en crear carteles y trípticos explicativos sobre los bosques y su biodiversidad para concienciar a la población y de su importancia para la lucha contra la desertificación.
Sobre la tercera parte de esta campaña divulgativa vamos a centrar este artículo: Darle a nuestra ciudad un jardín botánico con unas mínimas condiciones, para lo cual nos echamos adelante 11 voluntarios dispuestos a sacrificar parte de nuestro tiempo libre en algo que creíamos bueno para Yecla.
Lo primero y primordial antes de empezar fue acordar con el Ayuntamiento un compromiso de colaboración mutuo mediante el cuál nosotros podíamos desarrollar las actividades de divulgación que estimáramos pertinentes en estos terrenos así como realizar los trabajos necesarios para la puesta en valor de este jardín. Y por otra parte el Ayuntamiento colaboraba con nosotros en las actividades que realizáramos incluyendo las labores de acondicionamiento del Jardín. Este convenio fue suscrito el día 28 de Mayo del 2001 con el entonces Concejal de Medio Ambiente, D. Marcos Ortuño Soto.

¿Cómo encontramos en el Jardín Botánico en el momento de comenzar?
Como ya he dicho una de las cosas que nos animó a retomar estos trabajos fue el hecho de observar la estupenda salud y tamaño que tenían la mayoría de los ejemplares que habían sobrevivido, llegando a contabilizar unas 47 especies distintas ente árboles y arbustos, algunos con un altura de 10 o más metros, como era el caso del Olmo del Himalaya, la carrasca, el pino piñonero y el pino carrasco, no siendo éstos los únicos ejemplares de buen tamaño pues otros 9 de estos árboles superaban los 5 metros de altitud.
El recinto tenía forma rectangular con una superficie de unos 3.000 m2, rodeado por una valla metálica con seto de ciprés común por su interior y una altura de unos tres metros. En su interior había una caseta de obra de unos 7 m2 usada para guardar herramientas y materiales varios, en el centro había un hoyo de unos 25 m2 cuya finalidad podría ser la de albergar una pequeña charca. El resto de terreno lo ocupaban los árboles y arbustos distribuidos de forma aleatoria. Muchos de estos árboles o plantas estaban rodeados de brotes bordes que les salían de su base, los cuales había que eliminar. Otros espacios estaban llenos de bandejas de alvéolos con árboles en su interior que por dejadez, habían sido abandonados y estaban enraizados en el suelo, con lo que su trasplante era poco menos que imposible. La maleza y la basura también eran abundantes, pero fácil de eliminar.
El objetivo que nos marcamos los voluntarios fue el convertir ese espacio en un auténtico Jardín Botánico para ser visitado y disfrutado de forma didáctica por todos los Yeclanos, mostrar la variedad botánica de los entornos de nuestra comarca, aglutinados en un mismo lugar y así hacer comprender a la población la necesidad de su conservación, a la vez que dotábamos a nuestra ciudad de una zona verde más, tan escasas en nuestro casco urbano.

Arbolado en el jardín Botánico al comienzo de las labores de voluntariado. (Foto: M. Puche)

Trabajo y operaciones desarrolladas en el Jardín Botánico por los voluntarios.
El trabajo lo comenzamos tras obtener el compromiso de apoyo económico y material de la Concejalía de Medio Ambiente, la cual no puso pegas a este proyecto, demostrándolo durante los años de trabajo, haciéndose cargo de todos los gastos de compras de plantas y material.
Por la distribución en la que se encontraban los árboles y arbustos puestos con anterioridad pudimos dividir el jardín botánico en tres zonas bien diferenciadas, dependiendo del entorno natural en donde se suelen dar cada una de esas especie con lo que la distribución fue la siguiente:
Sector A Zona de frutales: Destinada a albergar los diversos árboles frutales que en mayor o menos medida son conocidos en nuestra comarca.
Sector B Zona de bosque Mediterráneo: En este sector podríamos observar las especies que encontramos en los entornos naturales de la cuenca mediterránea o lo que es lo mismo, el típico bosque mediterráneo.
Sector C Zona de especies ornamentales: Allí se ubicarían los árboles y arbustos que no se encuentran en forma natural en los entornos naturales del área mediterránea pero que a su vez son muy empleados en jardinería ornamental.
La primera tarea a realizar fue la limpieza de basuras y de maleza en todo el recinto, incluyendo el arranque y transplante de multitud de bandejas de alvéolos, dificultando mucho esta tarea el hecho de que los árboles contenidos en estos recipientes habían crecido bastante, y estaban muy bien enraizados en el suelo, por lo que sacarlos vivos fue imposible.
Realizamos todas las podas que en ese momento hicieron falta, para quitar las ramas secas, enfermas y los brotes bordes que impedían el desarrollo correcto de la planta, procurando realizar esta tarea en las fechas más adecuadas según la necesidad de cada planta.
Ampliamos y reparamos la red de riego por goteo para darle el agua necesaria a todos los ejemplares que no la tenían.

Aspecto actual del lugar donde estuvo el Jardín Botánico. Las edificaciones actuales hubiesen permitido respetarlo casi en su totalidad. (Foto: J. Pujante)

Tras la zonificación fuimos analizando cada una de ellas para ampliar el listado de especies que cada sector podía albergar sin alterar los espacios. En este proceso nos sorprendió encontrar árboles tan escasos y peculiares como: el acerolo (Crataegus acerolo) y el níspero europeo (Mespilus germánica). Poco a poco y durante bastante espacio de tiempo fuimos comprando multitud de plantas de todo tipo, tanto árboles como arbustos y los fuimos distribuyendo de forma diseminada para no cargar ninguna zona de una especie concreta.
Fueron más de 80 las plantas a las que les fuimos añadiendo la red de riego con sus correspondientes goteros y en muchos de los casos complementábamos el trabajo colocando tela vegetal a las plantas arbustivas, para evitar que la maleza perjudicara a estos ejemplares.
Limpiar maleza fue una de las operaciones que más veces realizamos, pues en el momento que llovía, las malas hierbas se apoderaban rápidamente de casi todo el espacio del Jardín, a los cuales ayudaba la tierra tan fértil que tiene toda esa zona.
Solicitamos y conseguimos que el tractor pala del Ayuntamiento nos profundizara el hoyo central ya existente en el centro del Jardín Botánico, cuya finalidad no era otra que impermeabilizarlo para crear una charca artificial con las especies botánicas existentes en los humedales de Yecla, acompañados de algunos anfibios. Esto daba pie para la colocación de un pequeño observatorio ornitológico desde donde poder observar a las diversas especies de aves de la zona que suelen usar estas charcas para beber agua o asearse.
Tras la ubicación de casi todas las plantas trazamos con estacas el sendero por el que debían discurrir las visitas del Jardín Botánico, realizado de tal manera que casi todas las especies allí existentes podían ser observadas sin salirse del sendero a la vez que se iban leyendo los rótulos identificativos de las plantas. Este sendero estaba previsto compactarlo con una capa de gravilla blanca y con piedras de nuestros campos bordeando ambos lados del sendero.
La última operación que teníamos en marcha era la de diseño y preparación de los rótulos en los que se informaría a los visitantes del nombre de cada especie, tanto científico como el nombre vernáculo o la denominación local si la tuviere, así como la familia de la especie, su variedad, la zona de origen y alguna peculiaridad importante de algunos ejemplares. Estos letreros iban a ser realizados sobre azulejos blancos con el borde marcado en tres colores distintos, dependiendo de la zona del jardín botánico a la que perteneciera la especie. El rojo representaría las especies de la zona de frutales, el verde representaría a las especies del bosque mediterráneo y el azul a las especies de la zona de ornamentales.
Si el destino y los políticos nos hubiera permitido terminar con este proyecto, en un principio podríamos haber sido los voluntarios los que hiciéramos de guía durante nuestro tiempo libre, hasta que el Ayuntamiento dotara a este jardín de los monitores o guías que hubieran hecho falta para el correcto uso didáctico de esta infraestructura.
Todo este trabajo lo fuimos realizando entre 11 personas que creyeron que este proyecto valía la pena realizarlo por el bien de nuestra ciudad y por el valor didáctico que hubiera tenido. Las tareas antes mencionadas comenzaron a mediados del año 2001, continuaron durante los años 2002 y 2003 para ser interrumpidas a mediados del año 2004. Siendo principalmente realizadas durante los sábados en la tarde, renunciando para ello de nuestras horas de descanso de esparcimiento o de dedicación a nuestras familias. Nos pusimos como norma el dedicar tres sábados cada dos meses, siendo sólo interrumpidas estas tareas durante los meses de diciembre, julio y agosto por las razones que todo el mundo se imagina.
Si hacemos un cálculo aproximado de las horas dedicadas al jardín botánico, éstas estarían en torno a las 702 horas de trabajo (26 mes x 1,5 días/mes x 3 horas/sesión x 6 voluntarios media).
Aparte de este cálculo aproximado de horas habría que sumarles las horas de reuniones, compra, traslado de materiales y plantas nuevas, trabajos de secretaría realizados en nuestras casas, etc.
Fue durante este último proceso, (mediados de mayo del 2004) cuando fuimos informados que debíamos de paralizar los trabajos que estábamos realizando.

Paralización de trabajos y eliminación de Jardín Botánico de Yecla.
Durante los años de trabajo en este jardín tuvimos el apoyo económico de la Concejalía de Medio Ambiente y en ningún momento se nos mencionó nada de que pudiera existir la posibilidad de que los terrenos de este jardín botánico pudieran ser dedicados a otra cosa que no fuera un espacio verde.
Sin embargo durante una reunión de rutina con el Concejal de Medio Ambiente, D. Pascual Juan Verdú, fuimos informados de forma verbal que los terrenos del Jardín Botánico iban a ser destinados a la construcción del nuevo colegio San José de Calasanz, por lo que las tareas que se estaban realizando en este espacio debían ser anuladas.
Puedo decir con certeza que este fue unos de los días más tristes de mi vida, pues después de hacer que una serie de ciudadanos de Yecla dedicaran multitud de sus horas libres trabajando en este proyecto durante 3 años, proyecto que les había asegurado que sería factible por el hecho de tener el apoyo del Ayuntamiento de Yecla. Ahora debía decirles que todo su trabajo no había servido absolutamente para nada y que todos los árboles y arbustos que habíamos estado cuidando debían ser eliminados.
Todos sabemos que el proyecto de un colegio no se fragua en uno ni en dos años, y de sobra sabemos que se nos escondió esta verdad y nos dejaron seguir trabajando en el Jardín Botánico durante bastante tiempo a sabiendas que todo este trabajo sería demolido.
A pesar de todo aun albergábamos la esperanza de llegar a una solución intermedia, mediante la cual parte del Jardín Botánico pasara a ser incluido como instalaciones de recreo, de jardines o de esparcimiento para los escolares. Para ello el 19 de Mayo del 2004, ANIDA solicitó ante el Ayuntamiento que la construcción de este colegio fuese compatible con el respeto de las especies vegetales de mayor relevancia.
Esta petición de nuestra asociación y algunas otras sugerencias posteriores de algunos grupos políticos de la oposición en comisiones de Educación y de Medio Ambiente, provocó que el Pleno del Ayuntamiento con fecha 3 de Mayo del 2006 adoptara el acuerdo de solicitar a la Consejería de Cultura y Educación que se tuviera en cuenta a la hora de redactar el proyecto del nuevo Colegio, el respeto de las especies vegetales, siempre que fuese posible, en caso contrario la comunicación para proceder a su trasplante.
Tengamos en cuenta que en todos los colegios construidos en yecla en los últimos 20 años suelen dedicar parte de los terrenos a jardines o especies arbóreas que den sombra, frescor y biodiversidad. En este caso este colegio ya tenía ese espacio siendo el de mayor diversidad botánica de toda Yecla; aparte del ahorro económico que hubiera supuesto ajardinar de nuevo este colegio.
Todo esto fue en vano, pues en la actualidad no queda ni un solo ejemplar vivo, todo fue arrasado y aplanado. Cierto es que en un pequeño intento de salvar algo, los técnicos municipales marcaron algunos árboles de cierta envergadura y de cierto interés botánico, con pintura naranja para que las máquinas de construcción de la empresa respetaran esos ejemplares, además de ser advertidos de forma verbal por personal del Ayuntamiento.
Pero la empresa constructora no hizo ningún caso, llegó la pala y eliminó absolutamente todo sin respetar advertencias del ayuntamiento, ni pintura naranja, ni calidad botánica, ni derecho a la supervivencia. Simple y llanamente actuó de forma mezquina, negligente e irrespetuosa con este Ayuntamiento, con los ciudadanos de Yecla y con los voluntarios que trabajamos allí. Deseo y espero que empresas con actitudes como éstas nunca más trabajen en esta ciudad ni en ninguna otra. Lo normal es que quien te paga (en este caso la administración) decida qué hacer con los árboles que están en su propiedad y advertidos sí que estaban.
Pero por desgracia estas actitudes quedaron ahí. Como no tuvimos bastante con ver todo nuestro trabajo y esfuerzo arrasado y convertido en un solar de obras, encima tuvimos que soportar las mentiras, insultos, acoso y desprecio de la por entonces Concejala de Educación, la Sra. Fresneda Andrés.
No sabemos todavía por qué la Sra. Concejala, tanto en las comisiones de Educación como en el Pleno Ordinario del mes de Septiembre del 2006 vertió una batería de mentiras, insultos y desprecios hacia ANIDA y hacia los voluntarios que trabajamos en el Jardín Botánico durante tantos años.
Como ejemplo de parte de sus afirmaciones puedo recordar que nos llamó gandules, afirmando con toda tranquilidad que en el Jardín Botánico no se habían realizado labores de mantenimiento y conservación por parte de miembros de ANIDA.; que el hecho de defender en estos momentos el Jardín Botánico lo hacíamos por lucimiento personal y porque está de moda defender el Medio Ambiente; que sólo había 14 especies mayores y otras 15 menores de dos metros, siendo el resto palicos secos; que aquello lo único que era es un estercolero; que las especies protegidas iban a seguir estándolo, siendo transplantadas a otro lugar; que era partidaria de la creación en otro lugar, de un nuevo Jardín botánico en las debidas condiciones. Aparte de estas animosas palabras tuvo a bien menospreciar el convenio de colaboración firmado entre nuestra asociación y la Concejalía de Medio Ambiente rubricado por el anterior concejal D. Marcos Ortuño no dándole valor ni importancia ninguna pues sólo era, según ella, un simple documento.
Una de las cosas que más nos sorprendió de todas estas piruetas dialécticas fue la agresividad y el desprecio con el que se expresó hacia esta asociación; No habiendo razón alguna pues en ningún momento de la historia de ANIDA. tuvimos comunicación ni relación de ningún tipo con esta Concejal.
Ante todas estas sandeces e injurias esta asociación no tuvo más remedio que responder; emitiendo el 5 de octubre del 2006 un comunicado público exigiendo a la Concejala de Educación del Excmo. Ayuntamiento de Yecla, una disculpa pública hacia nuestra Asociación y hacia los voluntarios que, de forma altruista, habían estado trabajando en el proyecto durante tanto tiempo.
De todas maneras quisiera explicar brevemente, porque afirmo que las palabras vertidas por la señora concejala no atienden a la verdad:
Primero:”Que éramos unos gandules y que ningún miembro de ANIDA había hincado en años una azada en este jardín”. Como ya expliqué anteriormente tengo computadas aproximadamente 702 horas de trabajo en el Jardín Botánico entre todos los voluntarios de los cuales 4 éramos miembros de ANIDA. Pasamos de encontrarnos al comienzo 47 especies de plantas distintas a tener 89 en el momento de la finalización de nuestros trabajos (este último cómputo esta sacado del listado realizado por los técnicos del Ayuntamiento). Sin embargo en nuestros cálculos nos salen hasta 95 especies distintas encontrando tres o más ejemplares de algunas de ellas.
Segundo:”Que esta asociación sólo defendía el Jardín Botánico por lucimiento personal”. Debo recordar a esta señora que los miembros de ANIDA llevan defendiendo la riqueza botánica de Yecla más de 27 años y que seguiremos haciéndolo de la misma manera y si es posible mejor, pese a quien pese.
Tercero: “sólo había 14 especies mayores y otras 15 menores”. Con esta afirmación lo único que demostró fue su alta incultura a nivel botánico, pues para conocer la realidad sólo hace falta remitirse al informe del técnico del Ayuntamiento adscrito al Servicio de Medio Ambiente, en el cual menciona un total de 227 ejemplares perteneciente a 89 especies distintas.
Cuarto: “Que lo había visitado en multitud de ocasiones y que aquello era un estercolero”. Fue visitado por la concejala unos días durante los meses de agosto y septiembre del año 2006. Si esperaba encontrar el jardín de las delicias iba muy desencaminada, pues los voluntarios habíamos dejado de trabajar en mayo del 2004, y desde entonces el jardín estuvo totalmente abandonado. Se arrojaron dentro del recinto basuras, y nadie realizó allí ningún tipo de labor. Por lo cual un terreno como ese, desarrolla maleza y broza de forma muy rápida con lo que su aspecto puede ser lamentable.Debo mencionar que durante los tres años de trabajos en el Jardín Botánico esta Concejala jamás nos hizo una visita, ni se interesó lo más mínimo por las labores allí realizadas.
Quinto: Se excusó diciendo “Algunos árboles se eliminaron por estorbar en las labores de construcción.” Si hubiera habido autentica intención de respetar el arbolado, se podia haber hecho pues la mitad de los terrenos adyacentes del colegio están libres para dejar materiales y maquinaria necesaria para la obra respetando los terrenos del arbolado.
Lamento tristemente que políticos que mienten y manipulan de esta manera formen parte de gobiernos municipales.
Esta asociación siempre ha estado abierta a dialogar con cualquier persona que se lo pida y es lo mínimo que esta Concejala podía haber hecho, y decidir entre todos la solución más acertada para que tanto colegio como Jardín Botánico salieran beneficiados al máximo.
Ninguno de los responsables políticos que gobernaban en ese momento levantaron su voz para defender la conservación del jardín botánico, callaron y apoyaron las actitudes desentonadas de la Concejala de Educación.
Tampoco este Ayuntamiento se plantea en la actualidad la creación de ningún Jardín Botánico, a pesar de ser un deseo que en su momento mostró la Concejala de Educación para contrarrestar el hecho de destruir el que ya existía. Teniendo en cuenta la escasez y poca calidad de las zonas verdes del casco urbano, no me extraña la dificultad que supone para este Ayuntamiento plantearse la opción de un Jardín Botánico para Yecla. Creo que será un anhelo y un deseo que no veremos cumplido en muchísimos años.
Por último quiero terminar con lo único bonito de toda esta desafortunada historia y es el haber conocido a unas personas tan excelentes, responsables y trabajadoras como fueron los voluntarios del Jardín Botánico, que durante tanto tiempo estuvieron sacrificando su tiempo libre en pro de un bien común para nuestra ciudad. Debo de mostrar mis más sinceros agradecimientos y felicitaciones, por haber mostrado tanto interés y al mismo tiempo haber adquirido tantos conocimientos los unos de los otros, en una experiencia tan interesante y formativa como fue el haber trabajado con tal variedad botánica. Un fuerte abrazo a todos ellos porque fueron unos compañeros fantásticos.

ANEXO I. Especies presentes en el Jardín Botánico en el momento de su desaparición.
Especies de Zona Mediterránea.
Pinsapo (Abies pinsapo)
Acacia (Acacia saligna)
Albaida (Anthyllis cytisoides)
Madroño (Arbutus unedo)
Boj (Buxus sempervirens)
Almez (Celtis australis)
Jara de hoja de laurel (Cistus laurifolius)
Hierba pincel (Coris monspeliensis)
Avellano (Corylus avellana)
Majuelo (Crataegus monogyna)
Digital (Digitalis obscura)
Efedra (Ephedra fragilis)
Brezo (Erica multiflora)
Orno, fresno de flor (Fraxinus ornus)
Siempre viva (Helichrysum stoechas)
Enebro (Juniperus oxycedrus subsp.badia)
Enebro (Juniperus oxycedrus subsp.oxycedrus)
Sabina negra (Juniperus phoenicea)
Sabina rastrera (Juniperus sabina)
Sabina albar (Juniperus thurifera)
Espliego-lavanda (Lavandula latifolia)
Madreselva (Lonicera implexa)
Mirto (Myrtus communis)
Acebuche (Olea Europea var. sylvestris)
Labiernaga (Phyllirea angustifolia)
Pino carrasco (Pinus halepensis)
Pino resinero (Pinus pinaster)
Pino piñonero (Pinus pinea)
Lentisco (Pistacia lentiscus)
Cornicabra (Pistacia terebinthus)
Álamo blanco (Populus alba)
Carrasca (Quercus ilex subsp.ballota)
Coscoja (Quercus coccifera)
Quejigo (Quercus faginea)
Encina (Quercus ilex)
Alcornoque (Quercus suber)
Retama (Retama sphaerocarpa)
Aladierno (Rhamnus alaternus)
Espino Negro (Rhamnus lycioides)
Romero (Rosmarinus officinalis)
Zarzamora (Rubus ulmifolius)
Rusco (Ruscus aculeatus)
Abrotamo (Santolina chamaecyparissus)
Selbal de los cazadores (Sorbus aucuparia)
Selbal común (Sorbus domestica)
Esparto (Stipa tenacissima)
Taray (Tamarix sp)
Tomillo común (Thymus vulgaris)
Tejo (Taxus baccata)
Cipres de Cartagena (Tetraclinis articulata)
Olmo común (Ulmus minor)
Durillo (Viburnum tinus)
Sauzgatillo (Vitex agnus-castus)

Especies de Zona de Frutales.
Acerolo (Crataegus azarolus)
Membrillo (Cydonia oblonga)
Caqui (Diospiros kaki)
Níspero del Japón (Eriobotrya japonica)
Higuera (Ficus carica)
Nogal (Juglans regia)
Laurel (Laurus nobilis)
Manzano (Malus domestica)
Nispero europeo (Mespilus germanica)
Morera (Morus alba)
Olivo (Olea europea)
Albaricoque (Prunus armeniaca)
Cerezo (Prunus avium)
Ciruelo (Prunus domestica)
Almendro (Prunus dulcis)
Melocotonero sudanes (Prunus persica)
Melocotonero fresquilla (Prunus persica var.nectarina)
Granado (Punica granatum)
Peral (Pirus comunis)
Vid var.monastrel (Vitis vinifera)

Especies Zona de Ornamentales.
Arce (Acer negundo)
Acacia de Constantinopla (Albizia julibrissin)
Budleya (Buddleia davidii)
Cedro del Himalaya (Cedrus deodara)
Algarrobo (Ceratonia siliqua)
Arbol del amor (Cercis siliquastrum)
Cipres común (Cupressus sempervirens)
Aligustre del Japón (Ligustrum lucidum)
Melia (Melia azedarach)
Mioporo (Myoporum laetum)
Adelfa (Nerium oleander)
Palmera Canaria (Phoenix canariensis)
Pitosporo (Pittosporum tobira)
Tuya Oriental (Platycladus orientalis)
Ciruelo Chino (Prunus cesarifera var.atropurpurea)
Espino de fuego (Pyracantha coccinea)
Falsa pimienta (Schinus molle)
Palmera de fortune (Trachycarpus fortunei)
Olmo siberiano (Ulmus pumila)
Yuca (Yucca aloifolia)

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