6 de noviembre de 2006

El búho real (Bubo bubo)


Foto: A. Garcia Serrano

Artículo publicado en el nº13 de la Revista Athene (Anida) Diciembre 2003

EL BÚHO REAL (Bubo Bubo)
Por José Pujante López y Dolores Palao Férriz.

Todos hemos oído alguna vez hablar de este esplendoroso animal, aunque no todos han tenido la maravillosa experiencia de observarlo en libertad, pues sus costumbres nocturnas lo hacen un animal misterioso y escurridizo. Estamos hablando de “ El Gran Duque “ como el gran naturalista Félix Rodríguez de la Fuente lo denominaba, que por suerte aún lo tenemos habitando algunos de los montes de nuestro término municipal cazando y reproduciéndose con relativa normalidad. De la misma forma que durante el día el águila es el indiscutible señor de la montaña, cuando asoma la noche este lugar es ocupado por esta ave al ser la más grande y corpulenta, de las rapaces nocturnas que habitan en Europa. Este animal es conocido en toda la geografía española por ese peculiar sonido tan característico que en las frías noches de invierno de ciertas zonas naturales solemos oír. Aunque antiguamente este animal criaba en todo tipo de bosques incluso los de llanura,... en la actualidad en hombre lo ha restringido a las apartadas montañas o a los lugares de difícil acceso por su verticalidad o por su cobertura vegetal.

Familia y características afines.
Nuestro protagonista está englobado dentro de las rapaces nocturnas, este orden es denominado Strigiforme en el cual encontramos dos familias: la de las lechuzas denominada Tytonidae con 10 especies en todo el mundo; y la de los búhos denominada Strigidae, de la cual existen 126 especies en todo el mundo, de estas dos familias en Europa sólo tiene 13 especies, lo cual nos puede dar una idea de lo pobre que es nuestro continente en fauna.
Las características tan peculiares de estas especies y su invariante función ecológica les ha permitido mantener una serie de peculiaridades muy comunes en todos ellos a lo largo de toda su historia evolutiva. La cabeza ancha, de apariencia redondeada, posee un pico robusto, largo y curvado aunque este aparece casi oculto entre el plumaje, el cuello corto apenas perceptible; los ojos grandes, penetrantes y llamativos dirigidos hacia delante y situados en el interior de dos cavidades rodeadas de finas plumas que se abren en abanico hacia su alrededor y dan lugar a esos dos característicos discos faciales claramente definidos bajos los cuales se abren los enormes orificios auditivos. Sus garras como es natural son fuertes y poderosas como corresponden a cualquier rapaz que se precie.
La mayoría de estas especies cazan durante la noche o el crepúsculo pues fisiológico y anatómicamente están muy bien adaptadas a la persecución y captura de sus presas en la oscuridad, tanto por su silencioso e imperceptible vuelo el cual se lo proporcionan los bordes plumosos que estas aves poseen en las alas, como por las características de sus órganos de percepción. El oído está muy desarrollado y es extremadamente fino gracias a la amplitud de los orificios auditivos. Los ojos, enormes alargan como un telescopio y le permiten una visibilidad perfecta en la oscuridad. Son, sin embargo inmóviles con lo que su visión no alcanza los 180 grados ( inferior a las rapaces diurnas), pero la peculiar constitución anatómica de estas aves suple ampliamente esta aparente deficiencia visual: la cabeza puede girar y describir un arco de hasta 270 grados sin que en dicho movimiento actúe el cuerpo.
Al tener estas aves su actividad durante la oscuridad el único medio de comunicación posible es la emisión de sonidos, cada especie posee un conjunto de notas características que sirven para identificarlas con facilidad sin necesidad de verlas.
Según Vaurie (1965) el grupo Bubo comprende gran número de razas, pues según este autor tanto la altitud como la latitud o la zona geográfica donde vivan altera ciertas características de estos animales haciendolos algo diferentes unos de otros. Por ejemplo los búhos que habitan altas latitudes o altitudes son grandes, los de regiones más húmedas son más oscuros, más marrones que los que viven en campo abierto o zonas áridas. Es decir que cuando más al sur vivan estos animales son más pequeños y más pálidos.
En relación al tamaño de las alas este autor los separa en las siguientes subespecies:
- Búbo bubo hispanus (Tamaño promediado del ala aproximadamente) 430 mm
- Búbo bubo de Suecia (Tamaño promediado del ala aproximadamente) 447 mm
- Búbo bubo Occidente Europeo (Promedio del ala aproximado) 448 mm.
Las otras especies de estas familias que podemos encontrar en las zonas de Yecla y limítrofes son: lechuza común (Tyto alba), mochuelo común (Athene noctua), autillo (Otus scops), búho chico (Asio otus), cárabo común (Strix aluco) y lechuza común (Asio flammeus), esta última muy escasa y difícil de encontrar.

¿Cómo es el búho real?
Como ya hemos mencionado es el mayor de las rapaces nocturnas de Europa, con un peso medio de 1.750 gramos en los machos y de 2.650 gramos en las hembras y una altura de entre 66 a 61 cm, una envergadura de ala a ala de casi 2 metros. Posee dos prominentes ojos de color naranja que le dan una capacidad visual 100 veces superior a la del hombre, también son muy perceptibles los penachos de plumas que se sitúan encima de los oídos a modo de orejas. Su plumaje en la cabeza y dorso son de un leonado rojizo manchado de negro, garganta blanca, pecho y vientre leonado con muchos manchas negras alargadas en el pecho y con las plumas del vientre con una raya longitudinal central negra y otras transversales finas. Sus impresionantes garras están casi totalmente cubiertas de plumas al igual que su pico. Su voz consiste en unos sonidos “ uu-huu “(cuya onomatopeya pudo designar su nombre científico Bubo bubo) junto unos ladridos y cloqueos. Todo esto lo observamos cuando vemos el búho parado en su posadero, que suele ser una rama de un gran árbol o un peñasco prominente; en el momento en que echa a volar podremos ver su pesado e insonoro vuelo batiendo solo dos o tres veces las alas y luego se deja deslizar pendiente abajo con un sostenido planeo.
Se le considera un animal muy longevo pudiendo vivir más de 21 años salvo accidentes.



Zonificación y hábitats.
El Búho Real vive en toda Europa a excepción de las Islas Británicas, norte de Escandinavia y zona Occidental de Europa, adentrándose en casi toda Asia y cubriendo todo el Norte de África, tanto en la llanura como en las paredes rocosas de la alta montaña.
Por lo expuesto anteriormente en toda la Península Ibérica habita nuestro protagonista a excepción de las Islas Canaria y Baleares.
Esta ave está considerada como sedentaria, teniendo gran fidelidad a su área de nidificación, aunque todos los años varia el lugar donde anida, suele enmarcarse dentro de un área restringida.
Sus preferencias de hábitat han sido muy variadas desde zonas de bosque en llanura hasta la pelada alta montaña, sin embargo en la actualidad la presión del hombre lo ha restringido a las zonas montañosas o escabrosas.
En el Altiplano está ampliamente diseminado ocupando las sierras y cerros donde las altitudes oscilen entre 600 y 1.000 metros. Con respecto a las preferencias a la hora de ubicar sus nidos suele ser muy común en los ejemplares de esta zona, aprovechando los escarpes rocosos cavidades naturales cornisas de cantiles etc. En el caso de Europa se dan también casos de habitar en huecos de árboles viejos y nidos abandonados de otras rapaces.
La orientación del nido también es variable pudiéndose en umbría con vegetación de pinar circundante ( 67%) o en solanas con matorral (33%), (datos obtenidos de un estudio realizado entre 1.989 y 1992). La altura también es variable desde 1 metro de altura a 27 o 30 metros, incluso en varios de ellos son totalmente abordables a pie aunque en estos casos son lugares muy apartados o con barreras de vegetación muy densas; en conclusión lo prioritario para el búho es que la zona circundante tenga suficiente comida y el nido quede lo más inaccesible posible. Aunque una característica común en todos estos cubiles es que siempre están cubiertos para proteger la plataforma de los agentes meteorológicos, aunque esta protección se la de algún matorral o arbolillo.
Respecto a la población de nuestra comarca solo podemos dar los datos recogidos en el “ Atlas de las aves del norte de Murcia, Jumilla, Yecla “ cuyo estudio va de los años 1989 al 1992 censando en esa ocasión una 27 parejas lo cual daría una densidad de 1 pareja cada 58.5 Km cuadrados, en todo el Altiplano. La mayor densidad montañosa del termino de Jumilla le hace tener la mayor parte de esta población.

Costumbres de “el gran duque”.
Alimentación:
La alimentación de todas las rapaces nocturnas en muy variada, y van desde pequeños insectos, roedores, reptiles, mamíferos, anfibios, todo tipo de pájaros e incluso los hay especializados en peces. Cuando el tamaño de las presas lo permiten estas son tragadas enteras; si se trata de pajarillos frecuentemente la rapaz lo decapita antes de ingerirlo.
Los restos de su digestión, es decir aquellas partes de las presas tales como huesos, pelos, plumas, corazas y picos son expulsados vía bucal en forma de egagrópilas ( esta es como una pelota compacta y alargada). Su tamaño va de 3-4 cm de ancho por 8-11 de largo llegándose a encontrar una de hasta 18 cms. Este hábito proporciona una oportunidad inmejorable para el estudio de la alimentación de todas estas rapaces ya que los restos que encontramos en estas egagrópilas nos dan un perfecto historial alimenticio de cada individuo en particular. A parte nos da la perfecta ubicación de sus posaderos pues están llenos de estos restos e incluso se llega a intuir el tiempo que llevan estos animales ocupando ese espacio.
Basándonos en un estudio hecho en Asturias sobre estos animales se calculó que una pareja tiene una zona de influencia en la que caza y se reproduce de 50 a 80 km cuadrados. Thiollay estima que aunque no es normal un Búbo Real abandona su supuesto territorio en sus salidas de caza nocturna no siendo raro encontrarlo a cazando a 15 km del nido.
Centrándonos en nuestro protagonista sabemos que es un animal que ha tenido muy mala fama entre agricultores y mucho más entre cazadores pues, los restos de presas más fácilmente identificables en sus cubiles son los de conejos, liebres y perdices lo cual lo convierte en un enemigo de las poblaciones cinegéticas. Esta afirmación es el resultado de un desconocimiento total de los hábitos alimenticios del búho.
Tras el análisis minucioso de multitud de restos obtenidos de diversos ejemplares en varios países Europeos nos lleva a la conclusión de que su dieta es absolutamente variopinta y van desde la gran liebre incluso en ocasiones se dan ataques a pequeños corzos, jabalís y ciervos – hasta insectos aparecen en los restos de sus egagrópilas. Vamos ha exponer el resultado del estudio sobre búhos españoles y suecos.

Estudio sobre 506 presas realizadas Estudio sobre 487 presas realizadas
Por Joaquín Araujo ( Extremadura) por Curry- Lindahl ( Suecia)
306 eran conejos, 209 roedores diversos 1 paloma
42 perdices 37 ardillas 1 cuco
70 ratas de agua 21 liebres 46 córvidos
35 aves tamaño mediano 1 gato 5 pájaros
16 erizos 2 mustélido 5 aves no iden
6 liebres 41 gallináceos 2 reptiles
20 sapos de espuelas 23 anátidas 4 batracios
4 grajillas 1 somormujo 53 peces.
1 cernícalo 3 fochas
1 mochuelo 1 chocha perdiz
1 ánade real 1 zarapito real
1 gato montes 17 gaviotas
1 pez 9 rapaces diurnas
Restos de varios coleópteros 4 rapaces nocturnas

Queda claro que estos grandes cazadores tienen preferencia sobre los lagomorfos y roedores pero que su espectro abarca casi todos los grupos zoológicos, con lo cual colocaría a nuestro Gran Duque como el más señalado súper predador de nuestra fauna; pues en otros estudios se constata el ataque a comadrejas, turones, zorros, rapaces diurnas hasta el tamaño del águila calzada, lechuzas y mochuelos.
Es considerado el principal enemigo de la liebre junto al águila real, aparte de ser el gran azote del lirón gris en la zona de Francia, pues cuando los agricultores trampean a estos roedores y cazan entre 300 y 400 individuos, en las noches donde el sonido del búho constata su presencia, la actividad de los lirones cesa por completo.
En resumen este animal se limita a alimentarse de las especies que con más facilidad pueden cazar en sus zonas de campeo. En Yecla podemos intuir que la paloma, el conejo, y la tórtola turca formarán gran parte de su dieta.
La forma de cazar de estos animales se basa principalmente en el acecho, la escucha y la aproximación silenciosa hasta la víctima. Pero también se han constatado algunas peculiaridades cinegéticas, como parcial actividad crepuscular que llega a ser prácticamente diurna en días de gran nubosidad o niebla.
Otra técnica menos usada es la de la sorpresa más apropiada de las aves diurnas. El Búho vuela en ocasiones a baja altura para sorprender en los claros a los conejos comiendo y llega incluso a golpear con sus alas la vegetación donde se refugian para cazarlos cuando huyan asustados.
La alimentación de esta especie así como la del resto de rapaces nocturnas hace que sean unos grandes aliados para el agricultor, pues mantiene a raya las poblaciones de roedores.

Reproducción:
El hecho de que este animal habite tanto en tan diversos lugares y a diferentes alturas hace que sea difícil delimitarle la época de apareamiento, hasta el punto de conocerse dos parejas de crian en zonas próximas con una diferencia de cuatro meses.
Sin embargo podemos afirmar que esta especie es una de las más madrugadoras a la hora de empezar los cortejos amorosos, pues comienza con la llegada del invierno, posiblemente para beneficiarse de esas noches tan largas.
Todo comienza a partir del crepúsculo con el aposentamiento del macho en las aproximaciones de su roquedo, desde donde lanza su monótono y potente ulular bisilábico
“ uu- huu “, que se transforma por momentos en una especie de cloqueo quedo cultural, pudiéndose percibir estos sonidos hasta 2 Km de distancia, que suele durar hasta las 20 horas solar. La hembra que nunca anda lejos de sus territorios de cría le responde con un ulular más grave pero más dulce “ úarr “, pero más a menudo “ kvéck-kvéck “ y un “ juu-ú “ en tono más alto que el macho. Normalmente el macho canta a intervalos de un minuto o menos Sin embargo este cortejo amoroso no sólo se limita a la emisión de sonidos y a pesar de su gran tamaño son excelentes voladores con lo que durante las nupcias parecen disfrutar de vuelos ascendentes y planeos; culminando la ceremonia cuando el macho muy estirado y con las plumas pegadas al cuerpo ejecuta una suerte de danza en torno a la hembra terminando con la cópula entre la pareja.
Entre febrero y abril la hembra coloca de 2 a 4 huevos de 60 mm, casi esféricos de color blanco, sobre el suelo de la repisa rocosa o cueva, y en ocasiones suelen aprovechar el extracto arenoso que estas ubicaciones poseen. En estos nidos no se aporta nada de material para su fabricación. Los únicos nidos con material que los búhos suelen usar son cuando aprovechan los nidos abandonados de otras aves de gran tamaño (estos casos son muy poco usuales).
La hembra será la única encargada de incubar los huevos que eclosionaran al cabo de los 35 días aproximadamente. Durante este tiempo la hembra sola abandonará el nido para alimentarse de la comida que el macho le proporciona en lugares algo alejados del cubil para evitar que los restos de comida delaten la situación del nido.
Como en muchas otras especies, los búhos reales también nacen con grandes intervalos con lo cual, los pollos presentan grandes variaciones de tamaño. En el caso de que la aportación de alimento sea insuficiente para toda la familia nos encontraremos con un curioso y sorprendente fenómeno llamado “ Cainismo “, el cual consistirá en que los pollos más fuertes maten a picotazos al débil para alimentarse, hasta el punto de ser instigados por sus propios padres. Estos animales si notan falta de alimento son capaces de no iniciar la puesta. Pero habiendo comida de sobra salen adelante hasta cuatro pollos sin ningún tipo de problemas.
Desde el momento del nacimiento de los pollos hasta que están listos para desarrollar sus primeros vuelos trascurrirán entre 55 y 65 días; tanto el macho como la hembra asumen por igual el cuidado de su descendencia, desde el momento que abandonan el nido hasta que son expulsados de ámbito familiar para el celo del siguiente año.
Durante el periodo de cría los búhos, los pollos utilizan una táctica disuasoria para defenderse ante cualquier peligro que se avecine ( sobre todo predadores), que consiste en hincharse esponjando todas sus plumas y entreabriendo sus alas, con lo que consiguen casi triplicar su tamaño, emitiendo simultáneamente unos sonoros chasquidos y bufidos con el pico; esto desconcierta al enemigo haciendo huir o permitiendo al búho escaparse del peligro. Este comportamiento responde al hecho de que los pollos abandonan la repisa nidal a las tres semanas de nacer, pues ya son capaces de corretear a saltos por los cantiles próximos al nido aun faltándoles más de un mes para poder volar.
La madurez sexual no la alcanzan hasta los dos o tres años periodo durante el cual estos animales son dispersivos, hasta el momento de encontrar su pareja.
Aunque los datos sobre este apartados son escasos podemos constatar, que en un estudio realizado entre los años 1989 y 1992 se localizaron cuatro nidadas con una media de puestas de tres huevos con el resultado de 6 pollos que llegaron a abandonar el nido.
En mayo de 2001 constatamos en un cubil situado en unos roquedos de solana del Norte de Yecla, una pareja de búhos reales que consiguió criar con éxito tres ejemplares y un mes después se constató otra nidada con dos pollos volanderos en unos cantiles de umbría situados al Este de nuestro término municipal.

Protección y amenazas.
Como anteriormente hemos mencionado el búho engalanaba todas las serranías y bosques de nuestro país. Todavía hoy son perseguidos con sañas en los grandes cotos de caza tratándolos con el desagradable apelativo de “alimañas”, a pesar de estar protegido por la Ley 7/1995 de Fauna Silvestre, Caza y Pesca fluvial. La fuerte y descontrolada expansión urbanística en zonas naturales y la antropización de la gran mayoría de los paisajes españoles van arrinconando a nuestro protagonista en pequeños reductos.
En el caso de nuestra comarca y recopilando los datos obtenidos en los estudios llevados a cabo entre 1981 y 1991 se registraron 23 casos de mortandad no naturales, mostrando así mismo 9 agresiones más en la década 1970 – 1980 ( Tabla 1.)
Causas/ Años

Década 1970 -1980
Década 1981-1991
TOTAL
Disparos
Expolios
Electrocución
Cepo-Trampa
7
1
0
1
8
7
7
1
15
8
7
2
TOTALES
9
23
32
Tabla 1

Estas agresiones son sólo las consideradas como ciertas habiendo muchas otras que por falta de datos no se pudieron confirmar. Tras el examen de estos datos vemos que la muerte por disparo es la más amplia con lo que resulta difícil creer a algunos cazadores cuando dicen que su labor es ecológica. Otras causas de mortandad son los choques con automóviles. Los lugares de recogida de estos ejemplares abarcan toda la extensa geografía del altiplano. 1990 se recuperó un joven que estuvo cautivo en un domicilio de Yecla.
La regresión del conejo ( Oryctolagus cuniculus) como consecuencia de la mixomatosis y la reciente neumonía vírica hemorrágica y la regresión del búho no se ha demostrado hasta este momento que tengan una relación directa aunque en nuestra zona se sabe que su presa básica es el conejo con un 78,26 % de su dieta.

Informaciones posteriores a 1991:
El día 7 de noviembre de 1992 es entregado a miembros de Anida un Búho procedentes del Serral con un disparo de escopeta en un costado cuya herida se encontraba en avanzado estado de infección lo cual le provocó la muerte a las pocas horas de recogerlo.- El 2 de noviembre de 1993 fue recogido por personas cercanas a ANIDA un búho real electrocutado en una torre eléctrica en la pedanía alicantina de El Paredón (Pinoso)
A principios del mes de Junio de 1995, la Policía local de Yecla tuvo noticias del hallazgo de un Búho Real le cual falleció a los pocos días sin que se supieran las causas.
El 4 de marzo de 1997 fue hallado muerto un búho real en el Monte Arabí a causa de venenos ilegales junto con otros dos perros fallecidos por las mismas causas.
El 16 de agosto del 2000 según recogió la prensa local de Yecla fue hallado en la Hoya Muñoz un Búho Real con evidentes signos de debilidad, siendo llevado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de JUNCELLUS (Jumilla). Fue liberado una vez repuesto de su estado de debilidad el 7 de Octubre en el mismo paraje de su hallazgo.
En julio de 2002, J.V.G., halló un ejemplar de búho real muerto muy deteriorado en el Monte Arabí.
El 29 de septiembre de 2002, colaobradores de ANIDA, hallaron un búho real con undetacado aspecto de debilidad en el Monte Arabí. Trasladado al Centro de Recuperación de Jumilla murió a las pocas horas.

Otra fuente que nos indica las amenazas que sufre el Búho Real es la de “ El Centro Municipal de Santa Ana “ situado en Jumilla y dedicado a la recuperación y acogida de especies protegidas. Los datos siguientes están comprendidos entre los años 1998 al 2001 ( Tabla 2).
Lugar de Recogida Afecciones Destino
YECLA
JUMILLA
Colisión Eléctrica
Disparos
Muerte
Liberados
1
8
6
3
4
5
9 9 9
Tabla 2: Sobre 9 ejemplares recogidos en el Centro de Santa Ana.

Esta norma que procuran conservar entre nosotros a las especies menos abundantes no es un capricho pues todo elemento vivo, no sólo cumple su papel en la trama de la vida, sino que constituye un factor de cultura y patrimonio de cada pueblo, por lo cual debe conservarse. Si unos pocos destruyen lo que es de todos algo funciona mal en nuestra sociedad, procuremos conservar nuestros búhos reales, pues forman parte del balance positivo o negativo de la comunidad. Que la Naturaleza tenga un balance positivo representa en definitiva que la parte social y humana de nuestra sociedad va bien.

Bibliografía.
FAUNA IBÉRICA Feliz Rodríguez de la Fuente. Editorial Salvat.
LA GRAN ENCICLOPEDIA DE LAS AVES Karel Stastný. Editorial Susaeta.
ATLAS DE LAS AVES DEL NORTE DE MURCIA (JUMILLA – YECLA)Roque Martínez, Antonio Ortuño, José Villalba, José Manuel López, Francisco Cortés, F. José Carpena. Editado por CAM, Consejería de Medio Ambiente de Murcia y Ayuntamientos de Yecla y Jumilla.
REVISTA ATHENE Los nº 2, 3, 7, 9, 11. Edita ANIDA Yecla.

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